Comer carne de vaca de un animal infectado con la enfermedad de las vacas locas puede provocar una enfermedad fatal pero de lentísima progresión, una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. Hasta ahora no podíamos hacer nada para tratar, pues los diagnósticos se hacían post-mortem. Y la esperanza de encontrar terapias que retrasen o detengan el avance de la enfermedad era poca, pues no teníamos ningún modo de saber cuándo alguien se había infectado con los priones del vacuno.

La conversación de este episodio es una que ilumina un poco esa oscuridad, una nueva tecnología de detección en sangre puede detectar esta enfermedad con un 100 por ciento de precisión, tal vez años puede que años antes de que los síntomas sean severos.

Mi invitado es el Dr. Claudio Soto, un neurólogo de McGovern Medical School en UTHealth en Houston. Una versión más corta de esta conversación pudo verse en CST, mi programa diario en NTN24 televisión.

 

El trabajo apareció en Science Translational Medicine: Detection of prions in blood from patients with variant Creutzfeldt-Jakob disease

Suscríbete

Recibe cada nuevo episodio de El Método al momento con: