Con Carlos Hidalgo en el papel de Diego Velázquez

En las páginas de una novela encontramos la clave del embarque a un viaje en el tiempo, a las primeras horas de una tarde calurosa de verano en el Madrid de 1660. Fiebres y vómitos aquejan al pintor, que debilitado por el intenso trabajo de acomodo de la familia real en los esponsales de la Infanta María Teresa ha dejado su cuerpo expuesto a las viruelas, que hacen que sea el de este seis de agosto el último día de su vida.