En octubre de 1940 el famoso Heinrich Himmler, jefe de la Policía alemana y de las SS, realizó una visita a España. Se dijo que el viaje no tenía otra intención que la de estrechar lazos para favorecer la cooperación entre el Tercer Reich y la España de Franco, pero el jerarca nazi tenía otros objetivos: llevar a cabo expediciones arqueológicas para confirmar la existencia y el pasado de la raza aria y así legitimar las atrocidades que el Tercer Reich estaba cometiendo en los campos de exterminio.
Lo curioso de este viaje que se prolongó durante casi un mes es que a su lado, como si fuera su sombra, iba siempre un arqueólogo español por entonces desconocido: Julio Martínez Santa-Olalla.
Publicado: 30 octubre 2026