Los dilemas de la Inteligencia Artificial en 'Amanece que no es podcast'

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¿Cómo encaja la IA en el presente y el futuro de la industria audiovisual? ¿Es una ayuda o una amenaza?

Hablamos de ello con El Ranchito, el estudio español líder en la creación de efectos visuales para producciones como Juego de Tronos, The Mandalorian o La sociedad de la nieve, la actriz Verónica Echegui, el director Kike Maíllo y el guionista Jorge Guerricaechevarría.

Transcripción


So, ¿cómo vemos el tema de la inteligencia artificial? Yo ahora mismo creo que hay una mezcla entre niebla y y ruido en cuanto a toda esta tecnología, una mezcla entre lo que me gustaría y lo que creo que va a pasar es que esto acabará destilando una serie de herramientas que nos facilitarán la vida, sobre todo en tareas repetitivas o de poco valor añadido a la producción en sí, que nos facilitarán el el el día a día. ¿Qué no me gustaría? Pues que esto se convierta en que le des un prompt al al modelo de IA y te genere la imagen sin que tú tengas prácticamente ningún tipo de intervención artística, no sé, para mí es quitarle mucho la gracia a nuestro negocio. Sin embargo, creo que es una herramienta que nos va a ayudar en en muchas áreas.

¿El cómo? Pues habrá que ir viéndolo, la misma solo se puede conjeturar. Pero que ha venido para quedarse, bueno, yo creo que eso lo sabemos todos, y no solo en este área, sino en en todas.

La inteligencia artificial se ha convertido en un tema muy vivo en el audiovisual, una industria que siempre va por delante en lo que se refiere a innovación tecnológica, y se ha convertido en un tema candente porque puede revolucionarlo todo, desde los guiones a la interpretación, pasando por la producción, distribución, el marketing y hasta el consumo de películas. Las dudas sobre cómo y cuánto están sobre la mesa, pero tal y como nos ha contado Manuel Ramírez, director del estudio de efectos visuales El Ranchito, la inteligencia artificial ha llegado para quedarse.

Con Ramírez, hablaremos no solo de esta nueva tecnología que está en boca de todos, sino también del campo de los efectos visuales. Y es que, aunque los nombres de los artistas de esta empresa española no sean tan conocidos como los de actores o directores, sus logros son de escala planetaria.

Efecto, El Ranchito ha conquistado el mundo, el nuestro, el real, porque son líderes en su campo en todo el globo, pero también han generado increíbles universos imaginarios, como el mundo de Poniente de Juego de Tronos.

A su voz se sumarán las de otros profesionales que también nos darán su visión sobre la inteligencia artificial.

Somos Julieta Martialai.

Y Juan Silvestre.

Y esto es

Amanece que no es podcast.

Fotogramas y fundaciones GLAE presenta Amanece que no es podcast.

Yo llevo en estos veinticinco años y yo he visto un cambio brutal, pero quizá desde los últimos diez es donde más se ha democratizado, por decirlo de alguna manera, los sobre todo los efectos visuales, porque la complejidad y los medios que necesitabas, te hablo de épocas como películas Parque Jurásico, El Primer Avatar, o sea, realmente necesitabas una infraestructura técnica y humana gigantesca para poder hacer efectos visuales a ese nivel. Ahora mismo, es verdad que hay empresas como ILM, Hueta, que siguen estando unos cuantos pasos por delante, pero la capacidad para hacer efectos visuales muy vistosos está muy al alcance de estudios medianos como como el caso El Ranchito, porque tanto a nivel humano, ahora mismo la formación que recibe la gente es mucho más accesible y llegan profesionales mucho más cualificados a a nuestras filas, como a nivel técnico, a nivel de hardware, a nivel de software, hay muchas más facilidades para poder llegar a ese nivel de calidad.

Fundada hace ya veinte años por el astrofísico Félix Verges, El Ranchito ha logrado en su historia diez premios Goya, desde el primero por Frágiles, la cinta de terror de Jauma Balaguero, al último por La Sociedad de la Nieve, la epopeya rodada por Juan Antonio Bayona.

Con la cinta sobre el accidente aéreo de los Andes, entraron en la carrera al Óscar, pasando el corte en varias short list, aunque finalmente no alcanzaron la nominación. Sin embargo, la colaboración con Bayona siempre les ha traído alegrías, ya que fue otra de sus películas la que consideran el proyecto que empujó al estudio a su fama internacional, Lo imposible, película para la que crearon el impactante tsunami.

Fue la primera vez que ganamos un un premio del aviso Slefect Society, los los Best que llamamos nosotros, que no son unos premios muy conocidos de puertas para afuera, pero en nuestra industria son importantísimos. Y claramente hubo un antes y un después, o sea, empezaron número de producciones internacionales que tocaban nuestra puerta, pues era era mucho mayor.

Además de los Goya, en las estanterías del Ranchito lucen dos premios Emmy, uno del año pasado por la miniserie de Apple TV Después del huracán y otro por el mítico episodio Más allá del muro de Juego de Tronos. Manuel Ramírez recuerda cómo fue trabajar en la serie de HBO.

Hemos acompañado, hemos crecido un poco con la evolución. Digamos que cuando empezó a hacerse mucho más generalista y más abierta al público, empezaron a meter más efectos, es cuando justo también cuando entramos nosotros. Empezamos en la temporada cinco, hicimos la cinco, la seis, la siete y la ocho, y hemos crecido con el show. Y ya, y esto ya es a título personal, yo por aquella época llevaba el departamento de efectos y y llegaba a trabajar en planos, y yo estuve asignado al plano en el que Aria mataba al Night King, de hecho el setup de la explosión de hielo y cuando le clavaba el puñal lo lo hice yo. Entonces, pues pues bueno, quizás yo creo que es de del todas las cosas que he hecho es como la más icónica y de la que estoy muy orgulloso porque quedó muy bien.

Generalmente, cuando pensamos en efectos visuales, nos vienen a la mente los muñecos CGA, como aquel Jar Jar Binks, de Star Wars, de la que hace poco hemos celebrado su veinticinco aniversario, o los dragones de la ya mencionada Juego de Tronos. También, las batallas de las películas de Marvel, las explosiones de los thrillers de acción o las fantasías de Stranger Things, por ejemplo. Sin embargo, hay otra labor muy interesante en este campo que, quizá, pasa más inadvertida, pero que es capaz de crear para nuestros ojos mundos que no existen, la realización de escenarios.

Digamos que nosotros estamos dentro de una parte de la postproducción, que son los efectos visuales, donde prima mucho los entornos, tanto porque tengas que crearlos como extensiones de de un escenario ya existente o modificar un escenario que ya hay o añadirle, pues, inundaciones, destrucciones, fuego. El proceso es muy similar en todos los casos, o sea, suele incluir una supervisión en rodaje donde se toman datos de ese escenario, normalmente mediante un leadar, que es un un escaneo láser que se hace del escenario para llevarte un modelo tridimensional, muchísimas fotos para luego poder hacer una fotobrametría, que si en base a esas fotos junto con la información del del se reconstruye ese escenario texturizándolo con las fotos que hemos cogido en en el en el set, y después pues se remodela y se retexturiza todo en función a todo a todos esos datos que hemos obtenido en en la parte de rodaje. Una vez que tienes ya el modelo en tres D, pues bueno, la la libertad que tienes es total, puedes quedarte con trozos, extenderlo, crear partes similares por detrás, por delante, inundarlo, quemarlo, todo lo que veis en las películas y en las series.

Y otra particularidad del oficio, la complejidad de estos proyectos es tal que normalmente son varias las empresas que participan en la creación de efectos visuales de una sola obra. Ramírez nos lo explica con dos casos en los que han trabajado recientemente.

Bueno, son dos producciones muy muy distintas, y la mayor diferencia con el programa de estos cuerpos es que en la sociedad de la nieve hemos sido el el vendedor principal de efectos visuales de toda la película. O sea, no solamente se han hecho efectos aquí en Ranchitos, sino que además hemos coordinado desde aquí los efectos en el resto de empresas que han ayudado a a llevar adelante la producción. Además, el supervisor de efectos de la película, el global, es Félix Vergés, que es uno de los socios principales de Ranchito. El caso de tres cuerpos, pues bueno, es una una de las series estrella de Netflix de esta temporada. Es una serie enorme, con muchísimos vendors como nosotros contribuyendo a la serie, pero digamos que no hemos llevado la voz cantante en los efectos visuales del del show, sino en la parte que nos ha tocado a nosotros.

La seis está producida por Steve Kulbach, fue productor en Juego de Tronos y la verdad es que ha ido estupendamente bien, he estado muy contentos y y esperamos poder contribuir también a la segunda temporada y tercera si

lo hubiera.

La preocupación por la inteligencia artificial, aunque nos parezca un tema muy reciente, en realidad, ha sido una constante en la historia del cine, comenzando por María, aquel robot humanoide de la película Metrópolis, dirigida por Fritz Lang en mil novecientos veintisiete. Le seguirían muchas otras IAs, como Hal nueve mil, mítico antagonista de la película dos mil uno, Una audiencia en el espacio de Stanley Kubrick, o Madre, la computadora de Alien.

Los replicantes de Blade Runner o Skynet de Terminator vienen también a nuestra memoria cuando hablamos de inteligencia artificial en el cine, al igual que películas como Ghost in the Shell o Minority Report. Y aunque la premisa más popular en cintas que abordan este tema es la de una inteligencia artificial que se rebela contra los humanos, en Her encontramos una versión distópica del drama romántico entre el personaje de Joaquin Phoenix y una inteligencia artificial a la que ponía voz Scarlett Johansson. Julieta, le voy a hacer una pregunta de las mías, ¿vale?

Venga, adelante.

Venga. ¿A ti qué te preocupa más? ¿Que la inteligencia artificial nos pueda matar o que acabemos enamorándonos de ella?

Bueno, si con esta pregunta te refieres a las ficciones de inteligencia artificial que a mí, por ejemplo, me hayan gustado, vamos a empezar por ahí, ¿no? Que siempre queda como muy bien, Pues te diré que curiosamente mis películas favoritas son aquellas en los que la inteligencia artificial, curiosamente busca su emoción, busca su lado humano, no? Y para eso está Inteligencia Artificial, de Steven Spielberg y, por supuesto, Terminator. ¿Y dentro de las tuyas?

Pues mira, yo me quedo con Her. Mí fue una película que me impactó mucho. Además es que creo que fue una película muy visionaria. Her se rodó en dos mil doce, pero Spike Jones tenía la idea desde el año dos mil, cuando vio un caso real y una web que se dedicaba, bueno, a mandar mensajes creados por inteligencia artificial. Se llevó el Oscar a lo mejor original y yo creo que, bueno, ahora queda un poco una if, ¿no?

Vista con el tiempo, era una cosa muy tecnooptimista, ¿no? Con el lado, aunque tiene un final un poco bueno de aquella manera, pero es verdad que contaba un poco el lado bueno, ¿no? Y yo creo que que era muy bonita historia que, por cierto, esta película no no se rodó en un primer momento con Scarlett Johansson, se rodó con Samantha Morton, una actriz que llamaba Samantha Morton.

Minuity Report.

Eso es, y que luego, al ver Spike Jones, los primeros, digamos, cortes, decidió que aquello no encajaba y se, bueno, se optó por meter a Scarlett. Yo es mi favorita, me parece una película muy bonita.

Mira, me hace mucha gracia tu comentario de la inteligencia bonita,

¿no?

Porque voy a traer a colación una frase que dijo nada menos que George Lucas, que si ha habido alguien que ha experimentado con efectos especiales y el futuro, pues no hay otro, no fue uno de los primeros. Pues el propio George Lucas dijo que la tecnología es como un pez. Cuanto más grande se vuelve, más tienes que vigilarlo. Y por eso yo, en este sentido, digo que sí, siempre a la inteligencia artificial, sobre todo porque me ha hecho pasar grandísimos ratos en el cine. Pero cada vez que yo veo una plataforma y me dice, porque has visto estas películas, te recomendamos esta, esta y esta, literalmente maldigo la inteligencia artificial, porque eso significa que para ella solo me puede gustar un tipo de película y me deja algo que me parece que es fundamental, que es la capacidad del ser humano, no solamente para elegir, sino para descubrir.

Ese puede ser el peligro para mí de la de la inteligencia artificial en realidad. Y ese pequeño algoritmo de la plataforma me está diciendo que, ojo, desconfíe del robot.

Claro, esto es como todo, porque luego hay gente que te encuentras, yo estoy de acuerdo contigo aquí, pero hay mucha gente que le facilita mucho, ¿no? Este comentario que se escucha tanto de es que hay tanto y tantas plataformas que no sé no sé qué elegir y pasa más tiempo buscando un título que realmente viéndolo, ¿no? Hay gente a la que le facilita, bueno, esto es como todo, para gustos los colores. Entonces, yo otra cosa que te quería preguntar, me imagino por dónde puedo ir tu respuesta. Claro, por ejemplo, a mí, una cosa que me parece bonita, por ejemplo, ahora que que se han lanzado las primeras imágenes de Here, que la nueva película de Robert CMX, que vuelve a juntar a Tom Hanks y a Robin Wright, treinta años después de Forrest Gump, le rejuvenece de alguna manera, ¿no?

Porque cuenta una historia, digamos, de de una generación a través de mucho tiempo, siempre en la misma sala de estar. A mí esto me parece bonito, ¿no? Que de repente se pueda ver, bueno, se pueda recuperar esto de alguna manera, pero yo alguna vez te he escuchado a ti que tú esto no

A ver, yo sí quiero ver a Tom Hanks joven, pues veo Big, Vale. Y hay algo que me gusta mucho de las películas que que se han hecho a lo largo de muchísimos argumentos, y es ver a diferentes actores interpretando, pues a un River Fénix haciendo de adolescente de Indiana Jones, por ejemplo, o

sea,

que me van a rejuvenecer a Harrison Ford cuando salía del instituto. O sea, quiero decir que hay actores que te pueden hacer muy bien las diferentes etapas de un mismo ser humano. Entonces, yo por eso prefiero que me rejuvenezcan menos, porque insisto, para eso me voy a ver, pues, big, y que me pongan actores que pagan la transformación emocional y física de un top hacks.

Es curioso esto y es complicado, claro, porque por un lado yo reconozco que a mí me hace me hace como gracia, me hace ilusión volver a verles, ¿no? Pero claro, luego, como tengo todo el rato la cosa aquí de que es que están rejuvenecidos, es que no es verdad, es que es artificial.

Que no estás viendo el éxito. Claro, ahí te pierdes algo fundamental, que es la interpretación. Estás tan pendiente de si está bien como en el irlandés, qué mal, qué bien, qué mal, qué bien, que no estás viendo la interpretación que hace de lo que se trata, es de que eso te transmita una emoción, que es, en el fondo, lo que es una película, en realidad. Curiosamente,

mientras

Curiosamente, mientras que el cine y la televisión en Estados Unidos han mirado constantemente a la inteligencia artificial, en España tenemos muy pocos ejemplos de películas que la hayan incorporado a sus tramas. Una de ellas fue Eva, sobre la creación de niños robot, dirigida por Kike Maillo en dos mil once. Él nos habla de cómo ve esta nueva tecnología en la industria audiovisual.

La inteligencia artificial en el cine es una de las grandes ramas de la ciencia ficción. Con la excusa de tener que programar un ente mecánico para que se comporte como un ser humano, hemos encontrado en muchas ocasiones cuáles son las claves que definen al propio ser humano y al ser en general. Desde el moderno prometió de Mary Shelley, la ficción ha tratado de vislumbrar cuáles son los límites entre el ser y el no ser. Creo que además la la inteligencia artificial, la robótica en el cine, brinda la oportunidad de de explicar grandes temas de una manera más sencilla, más cercana, más próxima, y siempre con un parámetro formal que es muy vistoso. ¿Cuáles son las temáticas o las subtemáticas dentro de la inteligencia artificial que creo que son más interesantes y que seguimos abordando, pues esencialmente el de la sustitución.

El robot como esclavo, como trabajador, sustituye a los trabajadores, y creo que la nueva frontera es cómo el robot sustituirá a los seres humanos haciéndonos compañía, incluso estableciendo relaciones amorosas. Ese creo que es el el gran objeto actual de estudio. Pues asisto a esta irrupción desde el vértigo. Desde el vértigo porque en muy pocos meses ha habido un salto tecnológico asombroso, que en lo positivo va a poner al alcance de muchísima gente métodos y herramientas que estaban al alcance de muy pocos bolsillos. Son métodos realmente mágicos, realmente circenses, muy pictóricos, asombrosos.

Pero asisto también con cautela, porque evidentemente esto es lo que lo que va a traer es una sustitución de muchísimos oficios, pasó está pasando con los fotógrafos, pasó y está pasando con los diseñadores gráficos, y ahora les ha tocado a los a los técnicos cinematográficos y a los cineastas. Hablo de esta sustitución, de pronto pues hay trabajos como el de los dobladores, el de los, creados de fetos especiales, vamos a ver dónde queda todo eso. Y y por otro lado, me da un poquito de miedo haber dejado que la máquina sea la que cree, en vez de ser la que haga los oficios costosos, nuestra creatividad de alguna manera quede mermada. Me gusta mucho que tú le ordenes a una máquina que realice una obra siempre que estés en tensión con la creación de esa obra. Si lo que haces es poner un prompt y hay un noventa y nueve coma nueve por ciento de decisiones que toma una máquina acerca de la la imagen que se está creando, la música que se está creando, el guion que se está creando, entonces tenemos un problema.

Un problema porque nuestras capacidades se van a mermar, nuestras capacidades dependen del entrenamiento, y es es importante que los creativos sigan siendo los humanos, porque las máquinas hasta el día de hoy solo se basan en lo en lo creado en el pasado.

Y el próximo mes de septiembre llegará a las salas de cine Justicia Artificial, de Simón Casal, que plantea una sociedad en la que se aprueba un referéndum para que la justicia sea impartida por la inteligencia artificial y liberarla así de la parcialidad humana. Verónica Eccegui, protagonista de la película, nos habla de ella.

Bueno, pues, la inteligencia artificial juega un papel muy importante en la película, es el tema principal y además es el desencadenante del conflicto, puesto que se ha convocado un referéndum a favor o en contra de la aplicación de la inteligencia artificial en la justicia española. Y a raíz de esta situación, pues desde el Ministerio de Justicia le piden a Carmen, que es la protagonista y es jueza, que haga una auditoría al sistema porque buscan su apoyo, ¿no? Quieren que ella apoye el sí. Creo que esta es una película con una vocación muy interesante y buena, creo que al público le va a atraer mucho porque es un tema de total y absoluta actualidad, y porque plantea reflexiones y te deja debatiendo ante una situación en la que estamos, pues, inmersos ahora mismo.

A ver, la I generativa no es mala per se, sí es malo que se haya entrenado con material que tenga derechos de autor y que no se haya informado debidamente a estos autores, pues eso, aclaro, todos asumimos que eso no está bien. Sin embargo, como tecnología a mí me parece perfectamente lícita, tú puedes generar un modelo en base a a material que tenga sus derechos de autor aprobados, y no dista mucho de lo que hacemos todos. Todos estamos mirando imágenes, nos inspiramos, sin embargo, yo creo que lo que marca la diferencia entre la IA y lo que puede hacer un humano a la hora de inspirarse es la cantidad de material brutal que es capaz de ingestar una una IA. O sea, una IA puede ponerse a a hacer scraping por internet y empezar a miles de millones de imágenes al día, eso es imposible que lo haga un humano. Entonces es un terreno muy pantanoso.

Nosotros sabemos que ahora mismo la industria está como en un impasse, no está muy claro, bueno sí, cada vez está más claro, o sea, el uso de herramientas generativas donde los derechos de derechos de autónomos estén claros de dónde vienen no se está usando, y de hecho hay hay contratos en donde ya se marca expresamente que no se puede usar. Entonces, yo creo que iremos hacia hacia un futuro en el que probablemente se tengan que reentrenar esos modelos con material cuyos derechos de autor pues, estén estén correctamente tratados, y muy probablemente, y esto ya es opinión mía, yo creo que los tanto las productoras como fíjate tú, incluso los estudios de postproducción empezarán a generar sus propios modelos, y esos modelos se comercializarán. O sea, yo no me extrañaría que de aquí a un futuro, pensando en en los procesos de envejecimiento y y rejuvenecimiento de actores en películas, que cada actor lleve asociado, que sus productores o sus representantes, pues tengan un modelo de IA de ese actor y las empresas que trabajen para hacer efecto sobre ese actor, pues tengan acceso a esos modelos. Lo mismo con las productoras, a lo mejor, pues imagínate, digo nombres Salazar, No no estoy queriendo meter a nadie, pues Warner, Panama, aunque tengan ellos un modelo entrenado con sus películas sobre las que ellos tienen sus derechos.

No me parece una locura. Yo creo que iremos hacia algo así, me parece muy, aparte de que exponer los las manos de la industria en empresas muy opacas, porque las entrevistas que he visto yo de gente de Sora, de gente de no es, este no es su negocio, ellos están entrenando un modelo de inteligencia artificial que tecnológicamente es la bomba, pero creo que no están jugando con las reglas del juego que estamos jugando las demás, es mi sensación. Creo que es una tecnología impresionante que, repito, ha venido para quedarse, pero que, de alguna manera, hay que regular sin intentar poner puertas al campo, porque eso va a ser imposible. Pero sí que hay que hacerla ética, eso desde luego.

Manuel Ramírez, de Ranchito, ha abierto en este corte que acabamos de escuchar el gran debate del audiovisual, las implicaciones éticas que tiene la inteligencia artificial, así como el gran caballo de batalla, el de los derechos de autor ninguneados, por la opacidad de las empresas de IA generativa.

¿Va a ser un choque entre la IA y la creatividad humana? Pues, en cierto modo, sí, porque facilita a gente que tiene creatividad cero el acceso a una herramienta que va a ser creativa por ti, porque va a tomar como referencia muchísimas imágenes que ha hecho gente que sí que es creativa de verdad. Entonces, en ese punto, pues, yo creo que sí que va a haber un choque. Le está ofreciendo a gente que no tenía esa capacidad creativa, una herramienta creativa a su antojo solamente con un texto de por medio. Eso está bien y está mal a la vez, porque depende de cómo se haya entrenado esa guía generativa.

Es es muy es un poco pantanoso el tema ahora mismo.

Sobre este tema, hemos querido hablar también con Rubén Gutiérrez del Castillo, director de fundaciones Gae, para que nos explique el trabajo que se está haciendo desde la entidad para abordar el tema de la inteligencia artificial y la protección de derechos.

La aparición de la inteligencia artificial generativa en el campo del audiovisual, como en otros campos de las artes y la cultura, genera una serie de importantes incertidumbres. En primer lugar, tendríamos que ver cómo realmente las inteligencias artificiales se han nutrido de distintos repertorios ¿no? Cómo ha sido ese proceso, si ese proceso además genera una serie de productos que tienen valor en el mercado, deberían remunerarse todos aquellos inputs que han sido necesarios para generar todo ese proceso, ¿no? Esa es una de las principales incertidumbres ahora mismo existentes, ¿no? Cómo se han nutrido, han tenido o no han tenido realmente permisos y qué precio poner a eso.

Otra de las grandes incertidumbres es, una vez tenemos productos generados por estas inteligencias artificiales, ver el nivel de protección. ¿Deben estar protegidos por la propiedad intelectual? ¿Generan propiedad intelectual o estamos hablando de otra cosa? ¿No? Bueno, esto, ahora mismo, son una serie de cuestiones importantísimas que están empezando a ser respondidas, tanto por la acción, por ejemplo, de los colectivos profesionales audiovisuales a través de las huelgas en Estados Unidos y de los posteriores acuerdos con las grandes empresas productoras, como a nivel europeo por la ley que creemos que puede ser un punto de partida para evitar grandes problemas a corto plazo, ¿no?

Por otro lado, también debemos tener en cuenta que se generan una serie de tensiones con algo tan importante como es la propia identidad de los individuos, ¿no? Cuando estamos hablando, por ejemplo, del uso de las imágenes para generar situaciones falsas, ¿no? O incluso el uso de la voz, ¿no? Para generar canciones que nadie ha cantado, vamos, que que la persona con cuya voz aparece en esas canciones no las ha cantado nunca, nos ponen en un problema casi ontológico mayor de hasta qué punto pueden entrar, en el mejor de los casos, que sea vía permisos y vía licencias y vía, digamos, compra de todo aquello, pero hasta qué punto algo tan inherente a la individualidad ¿no? Algo tan propio de de las personas como puede ser su imagen o su o su voz, ¿no?

Puede ser objeto de de comercio y mercado, ¿no? Por otro lado, también tenemos que tener en cuenta que el desarrollo de las inteligencias artificiales, evidentemente, debe tener un control importantísimo. Aunque también tenemos que reconocer que para todo el sector creativo está siendo una ayuda, ¿no? Se trata de unas herramientas que pueden realmente facilitar e, incluso, mejorar el trabajo de muchas de las fases de los procesos creativos. Pero siempre debe ser el creador, la creadora, los los humanos, los que estén detrás y no al revés.

La inteligencia artificial fue uno de los puntos candentes en la negociación de la última huelga de guionistas de Hollywood. El acuerdo alcanzado con la Alianza de Productores de Cine y Televisión es uno de los primeros textos que sirven como marco y guía para el sector a nivel mundial.

Se reconoce que los guionistas pueden utilizar la inteligencia artificial generativa como herramienta, pero no se aceptan obras íntegramente realizadas con esta y, por supuesto, la IA no tendrá autoría, evitando así que haya productores que intenten eludir los derechos de autor de los guionistas dándole crédito a la inteligencia artificial o a sí mismos. Además, se establece que cualquier productora que haya generado material con inteligencia artificial debe indicarlo.

Jorge Guernica Echevarría, guionista de películas tan importantes del cine español como Zelda doscientos once, El niño o la comunidad, y que recientemente ha estrenado la serie Clanes, nos ofrece su visión respecto al mencionado peligro de la IA para los guionistas.

Yo creo que será útil como una herramienta más, igual que lo ha sido el ordenador o la máquina de escribir ¿no? Que nos ha hecho que no tengamos que escribir a mano, pero no creo que sea un peligro a la hora de sustituir a la creación o a la imaginación. Ya se ha intentado muchas veces clonar los éxitos y todavía por por el momento no se ha conseguido, y no creo que la inteligencia artificial vaya a servir para eso.

Otro campo del audiovisual donde la inteligencia artificial está generando fuertes debates es en el de la interpretación. Desde las apariciones de Carrie Fisher en la saga Star Wars tras su fallecimiento, al uso del chat GPT de una voz muy similar a la de Scarlett Johansson, pasando por un anuncio de un seguro dental que utilizó la voz de Tom Hanks sin su consentimiento, o el de un proyecto que parece que finalmente se ha cancelado, que enfadó a todo el sector. La película The guerra Finding Jack pretendía resucitar digitalmente a James Dean para convertirlo en su protagonista. Chris Evans y Elijah Wood pusieron el grito en el cielo. Y es

que lo pusieron porque había precedentes. A los que has mencionado, Juan, hay que recordar, por ejemplo, que Rogue One contó con un cameo sorpresa de Peter Cushing, fallecido en mil novecientos noventa y cuatro, y que fue resucitado digitalmente como Grand Moff Tarking. Cosas como esas, pues han motivado que Samuel L. Jackson haya preparado medidas legales para que su rostro no sea recreado en caso de fallecer, o como parece que hizo en su día el malogrado Robin Williams, prohibiendo que su imagen pudiera ser insertada digitalmente. Y todo este cóctel, ¿cómo se está percibiendo en España?

Isabel Martínez, una veterana profesional dedicada desde hace cuarenta años a la representación de actores, y que junto a Natalia Lullich dirige la agencia de representación Mesala, nos cuenta cómo se ve, desde su perspectiva, la llegada de la inteligencia artificial y cómo va siendo una cuestión a tratar a la hora de firmar contratos con las vellos.

No creemos que que todavía los actores sean muy conscientes de lo que puede suponer la inteligencia artificial dentro del audiovisual, pero sí comienzan a intuir, a preguntar, a sentir un poco que es una amenaza teniendo en cuenta también todo lo que ha ocurrido en Estados Unidos y todo lo que nos presentan y nos asusta. No son todavía cien por cien conscientes, pero sí empiezan a tener sus miedos. Hace unos meses que estamos los representantes luchando para tener una cláusula de inteligencia artificial que introducimos en todos los contratos que negociamos, pero que unas veces, bueno, pues nos la compran y otras veces no las productoras y las plataformas. Es una pelea que estamos todos a una con con ello. Esta cláusula básicamente lo que pedimos es que se excluyan de las sesiones y la autorización de los contenidos de inteligencia artificial generativa en los medios presentes y en los medios que puedan surgir en el futuro.

Y si creemos que puede perjudicar, pues sí, porque estamos hablando de la posibilidad de manipular la imagen y la voz de los actores y tener nada de control sobre sobre todo esto. Y por eso lo que queremos es luchar por conseguir una legislación que nos ampare y nos proteja sobre la inteligencia artificial.

Y sobre este asunto también nos da su visión la actriz Verónica Echeghi, quien pone en valor el talento humano.

En lo que respecta a la interpretación y a los derechos de los actores, pues, si bien he leído acerca del tema, reconozco que no tengo toda la información, pero ya simplemente la propia palabra, ¿no? De artificial indica que es algo que no es natural, que es falso y a mí no me interesa, y me interesaría ver ninguna interpretación creada por inteligencia artificial, porque, precisamente, la belleza de la interpretación reside en la imperfección humana. Y yo que, además, soy actriz y sé cuánto cuesta hacer un un buen personaje, una buena interpretación, valoro mucho. Cuando un actor hace un trabajo que me emociona o que me conmueve, es que no no veo la posibilidad ni ni la vamos, ni por asomo de sustituir lo humano, precisamente, en en la interpretación y a la hora de contar historias. Esa llamada del del cine ha sido y es creada por humanos.

Con Guernica Echevarría o Echegui compartimos la esperanza de que el ojo y el corazón humano seguirán siendo los que articulen lo que vemos en pantalla, y que la inteligencia artificial sea solo una herramienta, una esperanza a la que también se suma Manuel Ramírez, la de que las personas sigan siendo quienes cuenten las historias.

Yo creo que llegaremos a un entendimiento entre ambos mundos, porque poca gente con la que he hablado yo le agradaría un mundo en el que todo se haga sin intervención humana y que sea la máquina la que te está dando el resultado solo porque tú pongas unas palabras, sinceramente.

Has escuchado Amanece que no es podcast, un proyecto sonoro de fotogramas y fundaciones GAE. Conducción, Julieta Martialai y Juan Silvestre. Guion y producción, Álvaro Nieva.

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