Baltasar Carlos de Austria nació llamado a garantizar la continuidad de la monarquía hispánica en uno de sus momentos más delicados. Hijo de Felipe IV, fue retratado por Velázquez como símbolo de estabilidad, poder dinástico y esperanza política. Sin embargo, su muerte prematura en 1646, cuando apenas tenía dieciséis años, alteró de forma profunda los planes sucesorios de la Corona. La desaparición del heredero dejó a la casa de Austria ante un futuro incierto y convirtió su figura en emblema de una promesa frustrada. Y descubre más historias curiosas en el canal National Geographic y en Disney +.
Publicado: 14 mayo 2026