Harry Houdini transformó el escapismo en un espectáculo de masas y convirtió cada actuación en un pulso entre el ingenio y el peligro. Esposado, encerrado en cajas, sumergido o suspendido ante multitudes, parecía encontrar siempre una salida imposible. Su fama creció gracias a una combinación de técnica, resistencia física y un dominio extraordinario de la escena. Detrás del mito había una disciplina feroz y una necesidad constante de superarse. Con él, el ilusionismo pasó a ser una prueba de límite.
Publicado: 8 mayo 2026