Siempre detrás de cada persona hay una historia. Todas son extraordinarias. La de Judit Romano también lo es.

Y hoy la historia es la de un linier de segunda división.

En realidad ya no se llaman así.  Se llaman asistentes. Pero entonces a Judit tendríamos que llamarla asistenta.

Así que consultada la FUNDEU vamos a usar el término árbitra asistente.

Vamos, una linier de toda la vida.

Pero aunque ella no lo quiera admitir, Judit Romano tiene algo especial.  Es médica anestesista, espera a su segundo bebé, que será de nuevo una niña, y con 14 años superó un cáncer.

Este espacio se ha emitido antes de su publicación como podcast en el programa "A Diario" de Radio MARCA.