¿Y si dentro de una mascota de un equipo hay en realidad un espía? ¿Qué deportista sufrió más a la KGB?

Hoy te tengo que contar una de espías.  Aunque ya te aviso antes de empezar que estamos entrando en un terreno complicado, lleno de mentiras, contra mentiras y fuentes poco fiables.  Y es que los espías viven de eso.

Todo esto viene por una noticia publicada en OK Diario la temporada pasada que aseguraba que la mascota del CSKA de Moscú de baloncesto no podía viajar fuera de Rusia porque el tipo que iba dentro fue un agente de la KGB, la policía secreta soviética.

La historia es muy buena.  Pero no sé si es verdad porque no la he podido confirmar.  No he encontrado ningún medio internacional que lo replique ni nada parecido.  

Pero dándole vueltas al asunto y tratando de confirmar la veracidad de la anécdota, me topé con otra historia menos conocida que también tiene algo de espías, o por lo menos de la KGB.  Se trata de la vida de Eduard Strelsov, el pelé ruso.

Este espacio se ha emitido antes de su publicación como podcast en el programa "A Diario" de Radio MARCA.