Un equipo de investigadores, liderado por Giovanni Barontini, crearon un "universo de bolsillo". Cogieron unos 20.000 átomos de rubidio y, utilizando un complejo sistema de láseres y campos electromagnéticos, los enfriaron hasta rozar el Cero Absoluto. Barontini dividió a sus átomos en dos grupos de su mini-universo. A uno lo llamó el sector "brillante" y al otro el sector "oscuro". En ese estado inicial, el sistema estaba congelado. Era un universo sin tiempo.
Los investigadores usaron sus láseres para obligar a esos dos sectores de átomos a intercambiar partículas. A «hablar» entre ellos, logrando que los átomos brillantes y oscuros empiecen a entrelazarse, e interactuar. Barontini y su equipo lograron cambiar la entropía de este mini-universo, abriendo un nuevo debate entre científicos sugiriendo que el tiempo no es un reloj universal, sino que es algo que emerge.
Publicado: 23 junio 2026