Anunciar el fin del mundo no es una novedad. Durante siglos, los seres humanos hemos convivido con todo tipo de profecías catastróficas. Todos recordamos las famosas cuartetas de Nostradamus anunciando el apocalipsis. Todos recordamos la inmensa psicosis que se desató con el error del año 2000, o el famoso calendario de los Mayas que, supuestamente, predecía que nuestro mundo iba a ser aniquilado por completo en 2012. Ninguna de estas profecías se ha cumplido. Todas tenían un denominador común: se basaban en la superstición, en la interpretación errónea de textos muy antiguos o, directamente, en poderes ocultos y esotéricos sin ningún fundamento real.
Publicado: 13 octubre 2026