Hubo un día, en medio de la Guerra Fría, en el que las superpotencias empezaron a mirar hacia abajo, buscando perforar lo más profundo posible en la corteza terrestre, e incluso llegar al manto del planeta. Los científicos estaban convencidos de que, además de los ricos recursos que encontrarían, la información que podrían proporcionar las rocas extraídas de esos pozos súper profundos eran tan importantes como cualquier muestra traída de la Luna.
Desde 2023, las noticias de perforaciones nos llegan desde China. Y es que el gigante asiático comenzó entonces a perforar un agujero colosal de 11.000 metros de profundidad. Once kilómetros de herida en la corteza terrestre, en la región de Xinjiang, para intentar alcanzar rocas del sistema cretácico, de hace unos 145 millones de años. Sin embargo, esos once mil metros de los chinos, o incluso los 12.262 metros del famoso Pozo Superprofundo de Kola, en Rusia, son apenas un rasguño. Y es que el radio de nuestro planeta es de unos 6.370 kilómetros. Estamos hablando de que nos queda más del 99% del camino por recorrer para llegar al núcleo interno. Una bola sólida de hierro, tan caliente como la superficie del Sol, pero que se mantiene sólida por la presión inimaginable que soporta.
Publicado: 13 enero 2026