Los científicos llevan años investigando unas misteriosas perforaciones en las rocas del desierto arábico. En un nuevo estudio, recién publicado en Geomicrobiology Journal, los investigadores han sido tajantes: la geología, por sí sola, no es capaz de hacer algo así. De modo que, después de descartar cada proceso químico y físico conocido, solo quedó una explicación posible, por fantástica que parezca: se trata de una firma biológica. Algo vivo hizo esos agujeros.
Publicado: 6 enero 2026