Los seres humanos creemos que ciertas habilidades, como el arte, la filosofía o, sobre todo, las matemáticas, son un coto privado y exclusivo de nuestra especie o, como mucho, de algunos primates muy desarrollados. Sin embargo, un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B demuestra lo contrario. Un equipo de etólogos comprobaron en numerosos experimentos que las abejas poseían una mente matemática sorprendente, capaz de sumar, restar y comprender el concepto del «cero». Sin embargo, en ciencia, cuando haces una afirmación extraordinaria, necesitas pruebas extraordinarias que la demuestren. Y entonces, de repente, todo se vino abajo.
Un grupo de científicos publicó un estudio demoledor que mantenía que las abejas nos estaban engañando. Los críticos, de hecho, argumentaban que las abejas no estaban utilizando pistas numéricas reales para resolver las pruebas, sino que se estaban guiando por simples trucos visuales. Por ello, un equipo internacional liderado por el doctor Mirko Zanon, del Centro de Ciencias de la Mente y el Cerebro de la Universidad de Trento, y la doctora Scarlett Howard, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Monash en Australia, decidieron poner fin a este debate. Gracias a una nueva perspectiva, concluyeron que las abejas no están haciendo trampas. No están reaccionando ciegamente a los bordes o al tamaño de la mancha de color. Están contando.
Publicado: 5 mayo 2026