En 1983, Don Page y William Wootters propusieron algo tan radical que parecía ciencia ficción. Se conoce como el mecanismo Page-Wootters. Según esta propuesta, el universo sería un solo objeto cuántico gigantesco que contiene todo lo que ha pasado, pasa y pasará. Pero ese objeto está quieto, no tiene tiempo. Su energía es constante y nada cambia. Sugieren que el universo funciona gracias al entrelazamiento cuántico de dos partes: el “reloj” y el “resto del universo”. El tiempo, por tanto, no sería un río que fluye, sería la consecuencia de comparar una parte del universo con otra.
Durante 40 años, esto fue solo una bonita teoría matemática imposible de probar. Pero la tecnología cuántica actual ha permitido resucitar esta idea. Paola Verrucchi, investigadora del Consejo Nacional de Investigación de Italia, ha logrado construir modelos matemáticos y simulaciones que demuestran que esto, realmente, funciona. Así, Verrucchi y su colega Alessandro Coppo han lanzado la hipótesis de que los agujeros negros podrían ser ese "reloj" del mecanismo Page-Wootters.
Publicado: 10 febrero 2026